A la espera.

Mayo 15, 2008

Claro que si uno no se levanta una vez de haberse caído es difícil seguir adelante, es que eso todo mundo lo sabe, pero realmente ¿quienes lo llevan a cabo todo el tiempo?, ya me doy cuenta de algunas cosas en éste mundo, ¿quieres luchar? pues toma tus armas y lucha, aunque con el tiempo te das cuenta que algunos tienen herramientas más ‘modernas’ o que funcionan de un modo más eficaz, contadas veces será fácil.

“Es lo que tocó vivir” me comentó un susodicho proveniente de la República Checa, se acercó a mí a pedirme un porro mientras contemplaba unas olas potencialmente aptas para hacer surf. “No lo escogemos, simplemente pasa”, le contesto yo tratando de divertirme un poco con la filosofía.

Me parece que para lamentarnos es necesario algún otro tipo de medio, aquí lo único que expreso son sentires varios en conjunto con las experiencias diarias que me ofrece la vida. Estoy dando vueltas por medio Barcelona, con mis pertenencias en 3 departamentos distintos, haciéndo currículums, dando vueltas en el círculo vicioso de los trámites, aceptando entrevistas, poniéndome guapo para los encuentros, saboreando cada momento de soledad entre cada evento diario.

Hace unos pocos días me fuí a la playa, como muchos otros, me aposenté, tiré mis cosas, descansé mi hombro cansado y fijé mi vista al mar. Siento cómo el movimiento que observo me relaja hasta el punto más deseado que todo ser humano busca cuando está en stress. Me quedo dormido. Escucho unos ‘cerveza bier’ que pasan cerca, colaboran para ir despavilando el sueño, abro los ojos, y ahí estaba todavía, el mar, violento y totalmente relajante a la vista. Cuando estoy a punto de levantarme veo a una pequeña mosca sobre mi brazo, no se mueve, sólo observa, yo la observo, con mi dedo me atrevo a tocarla y sorprendentemente no se mueve, “no está acostumbrada a la naturaleza humana seguramente”, pienso. No pensé en matarla, sino en observarla, era jóven y totalmente inofensiva, descubriendo el mundo al que apenas había llegado. Sin dar mucho movimiento en mi cuerpo, abro mi maleta y saco un pedazo de pan, lo mojo con un poco de saliva y se lo pongo a un lado, el insecto supongo que apenas podía moverse, a causa de las fuertes ráfagas de aire que azotaban en ese momento pero aún así se atrevió a caminar un poco y de esa forma estirar su ‘lengua succionadora’ hacia el manjar que yo le ofrecía.

Degustó por varios minutos, yo sólo observaba e incluso me atreví a acariciarla un par de veces mientras comía. Por instinto y comodidad se alejaba un momento y se limpiaba minuciosamente la lengua retráctil, ya sabemos, la típica pose de limpieza, frotando ambas patas delanteras.

Se sintió satisfecha, se alejó y pegó un brinco a la arena, después camino un poco y emprendió el vuelo, nunca más la volví a ver.

¿Que fué lo que pasó?, seguramente estaba hambrienta, en desolación completa, solitaria, confundida, cansada y un posible largo etcétera. Pero al fin de cuentas la naturaleza le brindó un empujón del cual salió beneficiada para poder levantarse de nuevo y emprender el vuelo de la vida.

Sin ir más lejos, es así como me siento a veces, no importa el animal, pudo haber sido cualquiera, no es que ame a las moscas. ¿Caminar hacia adelante?, es lo único posible para sobrevivir, aunque a veces confundimos nuestro ser y lo hacemos hacia los lados, en diagonal o incluso hacia atrás. “Nadie te va a resolver la vida, te pueden hechar una mano o ayudarte en algo, pero quien sale adelante es tú mismo”, me dijeron una vez, no recuerdo cuando, un ser querido y cercano por cierto.

Escape temporal.

Marzo 28, 2008

Pues si hay algo que disfruto en la vida es del tiempo libre, más en éstos momentos de transición en mi vida, donde ciclos están por cerrarse, de todos lados, emocionales, de vivienda, probablemente laborales y hasta existenciales para variar.

Decidí ésta Semana Santa despejarme la mente de tanto follón que traía dando vueltas, cada rincón de Barcelona me recuerda diferentes situaciones y personas que han pasado en mi vida, es como estar rumiando lo mismo cada vez, hasta que el tiempo te da la solución perfecta. Esta vez fué a la Comunidad Valenciana, pasándo primero por Tarragona y después a Peñiscola, una ciudad turística a 90kms aproximadamente de Castellón de la Plana, al sur de Catalunya.

Creo que lo necesitaba, desde el primer día del viaje, que fué el viernes, me sentí libre como un pájaro, pero no cualquier pájaro, sino un albatro, por que iva a explorar zonas nuevas y posiblemente gente nueva también. Llegué al lugar de salida como media hora antes, por la mañana, el viaje fué tranquilo, bus a petar y con un itinerario bastante confuso, ya que ésta compañia va pasando de pueblo en pueblo dejando gente, algo peculiar para lo que estoy acostumbrado. Sin duda aproveché eso al máximo también, conociendo nombres para mis próximos viajes y tal.

Llegué a Tarragona donde visité a un amigo y el sábado por la mañana salí para Peñiscola, un lugar al parecer paradisíaco pero del que yo no tenía la más remota idea de que existía. Hice mi llegada a la hora de comer, quedé extasiado por la bienvenida natural.

Peñiscola

La Plaza de la Constitución me dió el primer suspiro que necesitaba. Bajé del bus animado y me dirigí donde la comida rugía con ganas, celebré mi llegada con una paella y un vino tinto exquisito. Como bien dice el manual me percaté de que en todo el día no había fumado y que después del largo viaje con tremenda comida, lo mínimo que podía hacer era fumarme un porro, así que me dirigí a la playa, una playa gigantezca para lo que estoy acostumbrado en Barcelona, sorprendentemente me pareció revivir Cancún por un momento pero al estilo europeo:

Castillo

Todo un cuadro para hacer con ésta foto, yo tumbao y fumandome el respectivo porro vespertino, había un poco de sol y el atardecer estaba por llegar. Terminé lo que tenía que terminar y decidí hacer digestión dándome un paseo por la ciudad, todo un descubrimiento para mis sentidos, por momentos me sentía en Playa del Carmén, México, era todo tan semejante, las calles, la gente, el clima, los puestos de ropa en las banquetas, el alcohol, el buen ambiente, las chicas wapas y europeas, es decir, todo, un verdadero placer para mí.

Cuando llegaron las 7pm decidí que era tiempo de buscar mi lugar de descanso, ya que la luz solar estaba por irse, no lo pensé mucho y decidí irme a una montaña al lado de la Sierra de Irta, un lugar boscoso muy concurrido por los turistas ya que los paisajes son excelentes. Agarré todas mis cosas e hice paso rápido hacia aquél lugar que había visto anteriormente cuando entraba a la ciudad en bus. Tardé en decidirme en donde dormir, aparte de que a medio camino me dieron ganas de cagar, pero yo previsto de todo lo necesario lo único que me hizo falta fué el periódico para hacer bien el ritual, tenía papel de baño y toallitas húmedas, de esas que huelen a perfume de abuela, me acomodé delante de una piedra maciza e hice posición de águila, recordando a mis ancestros con cierto paisaje de atardecer que ya pintaba en el horizonte. Después de las necesidades seguí subiendo hasta que encontré un pino de baja copa, limpié la zona y tendí mis cosas, agarré el sueño rápido debido al cansancio del viaje y todo, al día siguiente sabía que iva a estar mejor.

A las 6 y tantas de la mañana me despertaron vientos gélidos de 100km/hr, algo inusual y totalmente sorpresivo a mí parecer, aunque el amanecer apagó todo tipo de venganza que quería hacer en contra de la naturaleza.

Amanecer

El frío era arrollador, mis manos no las sentía, al igual que los dedos de mis pies, totalmente me agarró desprevenido el temporal y aunque venía bien equipado para la temperatura nocturna, no me esperé tal cambio tan radical de un día para otro. Decidí bajar del monte en esperanzas de encontrar mejor clima abajo, pero sorpresa que no fué así, de hecho todo ese día de domingo fué totalmente ventoso y con un nublado intermitente, con cumulo nimbos de baja altura y detrás un cielo despejado azul totalmente limpio, el sol sobresalía cada vez y quemaba como luz bajo lupa.

Seguí mi exploración por la playa hasta que llegué al pueblo vecino, Benicarló, otro complejo turístico y con bastante gente vacacionando también, que si hay algo de lo que estoy seguro es que en estos lugares se inteercambia mucho dinero, ví mucho lujo y gran despilfarro. En la tarde comí en un restaurante local de comida preparada, toda una delicia, reposé en un parque al lado de un río, donde me encontré ciertos habitantes inusuales:

Gansos

Realmente nunca me preocupé por lo susodichos pero cada vez que me estiraba éstos se acercaban más, aproveché su atrevimiento para tomarles la foto, donde se alcanzan a ver a la perfección. Los sentí incómodos con mi presencia, pero no me importó demasiado fraternizar con éstos animales locales.

Llegando la noche de nuevo decidí meterme a un bareto donde me emborraché a más no poder e hice plática de turno con cierta sevillana wapísima y una pareja de vascos que apenas les entendía. Disfruté al máximo mi ‘jüerga’nocturna y cuando mi cuerpo me lo pidió decidí irme al monte de nuevo, todavía con luz decidí subir más que la última vez, compré pilas a mi linterna e hice recolecta de madera para mi fogata de noche, la única que me brindaría calor en aquellos fríos vientos. Aquí el atardecer de aquél día:

Atardecer.

Subí montaña cerca de 2hrs y la ciudad se veía por completo, era una vista grandiosa, armé la fogata a medio camino donde tomé una foto y después seguí hasta la cima.

Fogata vespertina.

Disfruté éstos momentos de soledad y silencio al máximo, me sentí verdaderamente extasiado por toda la naturaleza, la vista, el clima y el calor del fuego. Medité varias cosas de mi vida, escribí un poco, cené unas butifarras hechas ahí mismo y me tomé una cerveza para finalizar con otro porro, listo para dormir y soñar en paz con el entorno.

A la mañana siguiente desperté como nuevo, el aire había cesado pero el frío era penetrante, mi termómetro marcaba 2 grados y apenas podía mover la extremidades, el aire picaba mi piel como cuchillas afiladas y el sol que no salía me ponía bastante inquieto, el cielo despejado y a lo lejos se veía lo último de la borrasca del domingo, la foto ya bajando a medio camino:

Amanecer lunes.

Realmente pensé con seguridad que me iva a enfermar, bajando de la montaña el frío penetraba las 3 prendas que tenía encima, el sol salió hasta las 8am y decidí irme directo a la playa donde justo a mi llegada los vientos volvieron, un día totalmente despejado pero sumamente frío, rarezas primaverales.

En lo que me quedaba de tiempo decidí subir al castillo, una fortaleza militar con aires coloniales, toda una belleza arquitectónica por supuesto, con una vista inmejorable:

Castillo.

Creo que aquí fué donde empecé a hacerme la idea de que quizás debería mudarme a ésta parte del mundo, no sería el primer cambio radical, me encanta la idea, pero mis objetivos son primero, mi trabajo estable todavía no lo tengo al igual que la vivienda, cosas fundamentales para los pilares del bienestar, quizás en un futuro no muy lejano, quizás…

Antes de mi salida a Barcelona, de vuelta a la realidad, fuí expectador de un show de los tantos que hubo en el fin de semana, aquí unos paisanos hicieron gala de sus atuendos tradicionales con algunos temas de gran reconocimiento: “Flauta maravillosa en el Mediterráneo flipado” y “Hotel California (Incas remix); platiqué con uno de ellos, peruano por supuesto, y decidí despedirme del flamante pueblo en el mar, con un porro y una cerveza, como hago en todos los lugares a los que voy y sin decidir si regresar.Peruanos show.

Creo que hacía tiempo que no estaba tantos momentos conmigo mismo, lo necesitaba, mi cuerpo y mente me lo agradecieron. Por fin pude hacer lo que tanto tiempo estaba anhelando, disfrutandome así como del disfrute del entorno. Una maravilla realmente.

Pérdidas.

Marzo 15, 2008

Nadie tiene un manual de cómo se deben manejar las pérdidas, menos cuando uno no quiere que se pierdan pero por diferentes razones…suceden. Quizás éste no es el mejor momento para escribir, mis ánimos están por los suelos y la fortaleza que me había fabricado con anterioridad tiene grietas que reconstruir. ¿Qué es una pérdida?, ¿uno se puede adherir tanto a algo o alguien que puede formar de uno mismo?, todas y esas más dudas invaden mi mente mientras un dolor lento y suave invade mi mente y cuerpo.

Quien ha sufrido una pérdida humana sabrá a lo que me refiero y es de lo que hablo a continuación, no seré largo pero sí directo.

Lo que me queda claro es que uno puede estrechar tanto un lazo con una persona que puede formar parte tuya, y cuando esa persona se aleja o se ausenta por mucho tiempo puede ser doloroso, como si te faltara un brazo o un ojo, sientes que no caminas bien, o caminas pero ves que no vas a ningún lado, hablas con la boca y la lengua pero tus palabras no significan mucho o perdieron cierta validez, comes y todavía sientes un vacío raro en la boca del estómago, te masturbas pero sabes que no es lo mismo y que el orgasmo es efímero al igual que simple, duermes pero sientes que no has descansado, o bien, que no sueñas con la persona deseada.

No comprendo muchas de las cosas que pasan en la vida, ni por qué pasan, sólo vivo, eso me basta, pero no evita que a veces me coma el coco con alguno que otro cuestionamiento, ¡¡¡yo no lo elegí!!! ..¡sólo sucedió!, no se puede planificar todo ni hacer que todo salga bien…que raro, pensé que teníamos el control de nuestra vida sentimental, pero me he dado cuenta que no, que a veces quién decide no eres tú, sino otra persona.

Clausura de ciclos.

Marzo 13, 2008

Me cuesta creérlo pero todas las cosas en éste universo son ciclos, se abren y se cierran, se abren y se vuelven a cerrar, unos más cortos que otros pero no hay otra supuesta verdad.

¿Qué tanto cuesta cerrarlos?, ¿dependen de uno mismo cuando se trata de tu vida?, ¿es posible volvirlos abrir una vez cerrados?, son preguntas que me vienen a la cabeza, pero no sé cómo responderlas, aunque no es muy bueno andar buscando respuestas a todo creo que sí me podría comer un poco el coco con ésto.

Hay personas que nos dejan marcados de por vida, ya sea positiva o negativamente, pero la cuestión es que cada quién tiene una percepción distinta a lo positivo y a lo negativo, cada quién tiene sus límites y su razón de ser y ver las cosas. Algunos no se dan cuenta de ciertas cosas positivas que alguien les ha dejado, puede ser un aprendizaje, una lección, etc… no es fácil verlas, nos podemos dar cuenta de algunas pero no de todas. No obstante, yo sabiendo ésto todavía me cuesta interpretarlo, aunque se ha dado el caso de que yo le indico a alguien que realmente no le hice daño (u otra persona) y que todo sucedió por que tenía que suceder.

La cuestión no es buscarle causas, sino de sacarle provecho, ya sea de las cosas ‘negativas’ o ‘positivas’, para de ahí mejorar o corregir el problema, cualquiera que sea el caso respectivamente. No hay titulación para ésto más que la propia vida, no rebusquemos mucho sobre los hechos de la existencia, vivir y seguir adelante es el mejor remedio.

El tic tac de la vida.

Marzo 10, 2008

Este análisis ya lo quería hacer desde hace tiempo, pero dado que no lo tengo últimamente por diferentes razones, creo que se me ha hechado encima ciertas actividades y no me he dado a la tarea de terminarlo y publicarlo. El tiempo. Algo tan superficial, todos o quizás la mayoría lo saben, es una invención del ser humano, en un afán por ponérle órden a éste mundo.

Ya desde tiempos lejanos se utilizaba, un ejemplo serían los mayas o el surgimiento del calendario gregoriano que aún seguimos utilizando. Pero es tan subjetivo que cada cultura tenía su medición y hoy en día tenemos unos que celebran año nuevo en diferentes fechas que otros, es algo realmente halucinante pero admirable. Al igual que todos los seres humanos, o la gran mayoría, yo trato de hacerme esclavo de tal medición, de una forma u otra iva a caer, nunca he sido de los que llevan el super reloj ni mucho menos, pero al vivir en éste mundo es casi imposible ser alguien diferente, puedes serlo en algunos aspectos, pero no en todos.

Hace poco, gracias a una eventualidad o experiencia, me dí cuenta lo importante que es, para mí nunca lo fué, pero en estos últimos días me he dado cuenta que me faltan horas del día, no me alcanzaba el tiempo que nos ofrece cada día para poder hacer todo lo que quería hacer, me he preguntado, ¿por qué no dormímos cada 2 o 3 días en vez de diario?, vaya idea, y eso que no he fumado nada, pero aunque me encanta soñar, tanto en el descanso como en vida, me sigue siendo mucho dormir diario; personas que me conocen saben que me gusta el sueño, pero es que me gustaría vivir más y no estar la mitad de mi vida durmiendo, eso sí que es perder el tiempo.

Por otro lado, yo no culpo a los que están esclavizados por el horario de verano ni por la diferencia horaria entre países, ya que algún día yo lo estaré por completo, ahora parcialmente… y no hay formas de quitárte todo ese peso de encima, mucha gente, como yo, se van a pasear a la montaña o al campo por una simple razón: evadirse de las cosas regidas por el tiempo, puede ser el trabajo, las obligaciones, etc. No obstante, el tiempo sigue siendo necesario, reconozco que sin tiempo esto podría ser el mismo espacio: lleno de caos, ya que ahí el tiempo no existe; tienes la ventaja de envejecer un poco más lento que en la Tierra y si viajas a la velocidad de la luz puedes hechárte un rol de 1 año cuando en la tierra han pasado 60. Si quieren saber por qué habría que leer un poco a Einstein y la relatividad.

Ahora bien, ¿qué tanto le invertimos al tiempo?, ni más ni menos que toda nuestra vida, sólo que no recibimos nada a cambio, simplemente arrugas, impotencia y una dentadura de la seguridad social, pero realmente el tiempo es tan escurridizo que no alcanzamos a pedirle algo a cambio. Gracias a mí comedura de coco sobre ése tema, me he dado a la tarea de encontrar la forma y así estar más tranquilo sobre cómo le puedo pedir al tiempo que me regrese algo de lo que se lleva y ésto sólo es logrado estando y pasando tiempo contigo mismo, no es nada nuevo, soy el primero en reconocerlo, pero mucha gente lo hace sólo para quitárse el stress de encima, o sólo para ver un bonito paisaje, pero para mí no es suficiente, tengo que creer que estoy recuperando algo de libertad que el tiempo me ha quitado para hacer otras cosas y que, consecuentemente, me ha producido el stress que quiero calmar.

¿Cuánto tiempo invertimos en nosotros mismos? es el cuestionamiento de los mil millones de dólares, ya que ésta pregunta es muy frecuente en centros de relajación o de forma más gringa: los spa y demás tonterías. La respuesta es imposible para cada uno de nosotros, yo puedo dar una aproximación estimada pero no podría decir con exactitud cuánto, pero ese es el problema, no saber con exactitud, ya que el tiempo mismo es exactitud.

Ya para casi finalizar, ya que el tiempo no me permite seguir, yo he estado ésta última semana con mil cosas en mi queridísima mente, y me he permitido darme ese tiempo para mí, ese tiempo que tanto necesito para mí ser, ese tiempo tan necesario que todos nos necesitamos dar de vez en cuando y que, como buenos capitalistas y seres humanos de ésta sociedad, nos damos cada vacaciones de verano o invierno, es patético. Hay muchos inteligentes en éste mundo que saben vivir consigo mismos y han hecho tregua con la invención humana, sin ir más lejos, yo ahora estoy viviendo con uno de ellos. Pero el darme éste tiempo para mí mismo, por diferentes razones, ha hecho que pierda otras… No pondré detalle alguno sobre mi vida personal ya que ésto no es un diario, pero sí que puedo hacer referencia a lo apegados que podemos ser cuando invertimos tanto tiempo en algo o en alguien. En este mundo sólo se viene para una cosa: dar y recibir, tú no das y recibes con la comunicación y te hundes en el más profundo pozo de la inexistencia, puedes terminar mal, he sido testigo de ciertos desagradables casos, y el tiempo que tú inviertas en ese dar y recibir podría convertirse en dinero o en amor, las dos cosas que mueven al mundo.

Creo que sin ir más lejos creo que he terminado. Hay que checar privilegios, rutinas, apegos, vicios, trabajo, costumbres, pasatiempos, etc. Todos éstos dependen del tiempo universal así como del tiempo que nosotros invirtamos en ellos. De ahí la célebre y gastada frase popular: El tiempo es oro.

¿Qué pasa? ¿es que el ser humano no tiene suficientes dudas existencales como para ir en contra de su propia creación?, ¿será la aburrición?, ¿cuándo se plantó esa semilla de maldad en nuestro ser?, todas esas preguntas son pocas, pero no me la pasaré divagando sobre las preguntas, sino sobre los hechos.

Definitivamente el ser humano está hecho para autodestruirse al igual que al medio en el que vive. No obstante, esto todo mundo lo sabe, sólo que nos hacemos de la vista gorda. Acabando con la Tierra, es nuestro pasatiempo.

Pero no sólo eso, hay seres humanos que se tienen una compasión interminable, un dolor tan profundo que llega al alma, consecuentemente el ser humano obra para acabar el sufrimiento que percibe de su cuerpo y mente; se puede sufrir un ‘accidente’ o algo perpetrado por el ser mismo, en éste caso, un suicidio.

Yo no hablaré mucho del tema, he llegado a tal punto y no me quiero detener mucho en cuales fueron las causas que me llevaron a eso. ¿El único problema que no se puede resolver es la muerte?, vaya, pues sí que es una premisa bastante positiva, ¡de esas que te sacan de la depre!, pero realmente, aunque sea cierto, hay muchos problemas, son aquellos problemas que pasan de lo que es tener el refrigerador lleno o pagar a tiempo mi cuenta de CableVisión para que no me corten el Discovery Channel y así hacerme pendejo un rato diciéndome a mí mismo: “bah, ecologistas de mierda, y dicen que nos estamos acabando el mundo, yo aquí veo selvas y animales follando con toda la alegría del mundo”. Estos problemas de los que poca gente habla se van guardando en el interior, o más bien dentro del saco a la espalda, la que al final te provoca, junto con la edad, la llamada joroba de camello, y no es por vender estupefacientes.

Los problemas se acarrean hasta que uno dice que no los quiere llevar más, pero en ocasiones se hacen cómodos. De una u otra forma al final los zapatos se van desgastando, empiezas a sudar, taquicardia, caminas mucho, sudas, ansiedad, desesperación, pánico, locura y desenlace, es decir, liberación de toda la tensión; puede ser manifestada de varias formas pero es según de lo que cada quien ha vivído y de cuanto pesa esa bolsa a la espalda.

¿Cómo deshacerse de ella?, pues no es fácil, pero al hacerlo se tendrá un campo de acción con una visión existencial bastante placentera y potencialmente apto para disfrutar de tú vida y de los que te rodean.

Desafortunadamente en este mundo, con más de 6 mil millones de personas es difícil poder llevar todo de manera ‘feliz y armoniosa’, los problemas se siguen dando y los problemas son heredados de generación a generación.

Gilipollas matutino.

Marzo 1, 2008

Esta historia es corta, digna de ser relatada por que al parecer seguimos en un mundo bastante retrógrado.

Saliendo por la mañana del piso de  mi chica, yo y Dados decidímos hechárnos un tabaquito para el camino, bueno más bien planeado por mí por que él no fuma, pero acompaña al fumador en la espera de la otra acompañante.

Empinamos el camino rumbo Consell de Cent para que los padres de Dados le recogiesen y lo llevaran a El Prat para que tomára su vuelo nocturno de regreso a las Baleares. Caminando tranquilamente nos cruzamos con una chica y un chico de unos 20 años cada uno, la chava venía llorando y diciéndo que ya estaba harta de todo, el tío venía al lado de ella, agarrándole el brazo y zangolotéandola continuamente. Observé el acto por que prácticamente pasaron al lado de mí y los 3 nos percatamos de lo violento que estaba el chaval.

Cruzamos la calle y al parecer ellos habían llegado al piso de él, pararon frente a la puerta de la entrada y miramos como el cabrón la azotó en contra de la puerta para seguir discutiendo a gusto. Llegámos al otro extremo de la calle y yo seguí volteando para atrás y en uno de esos volteos ví como la tía le pegaba en la cara y consecuentemente como el tío la agarraba de un brazo para azotarla después contra un poste de metal. Al ver eso mi sangre hirvió en 2 segundos, paré, dí media vuelta y me dirigí hacia ellos cruzando la calle una vez más. Dados y mi chica pararon, me llamaron y después me siguieron.

“Ey chaval, no te pases con la chica…”, le dije en un modo educado pero firme, ” eyy tú gilipollas no te metas en esto..¡¿vale?! lárgate antes de que te dé una paliza”, me dijo acercándose y mirándome directamente a los ojos. Reconozco que mi nivel de ansiedad subió bastante en ese momento, pero contradecía el hecho de que un idiota estaba maltratando a una mujer en vía pública, lo cuál yo no me iva a quedar mirándo como la golpeaba. En ese momento una pareja de unos cincuenta y tantos años se vió involucrada ya que ivan pasando justo en ese momento, el señor le dijo: “a ver si vamos llamando a los Mossos para que se arregle el problema…¿no?”, dijo dirigiéndose a él, “tú no llamas a nadie abuelo, mejor vete pirando que aquí me los arrastro a todos”, dijo escupiéndo a la cara del señor, no tuve que hacer otra cosa mas que reírme: “a ver tío, bájale a tu rollo que no me mola, te estamos pidiéndo que dejes a la chica en paz, a mí me importa una mierda tu vida pero si quieres bronca entonces va a haber bronca”, le dije ya en tono agresivo y sin titubear un segundo, “déjalo en paz, por favor váyanse, ¡por favor!”, dijo la chica entre llanto y suspiro, ” mira, regrésate a tu puto país y déja que arregle mis problemas, no eres mas que un capullo”, me dijo, “tú eres un animal por tratar así a una mujer”, le contesté, cuando ya se acercaba más y yo empuñaba la mano para al mínimo tanteo le soltara la primera. Mi chica agarró el móbil y secretamente llamó a los Mossos d’ Esquadra ya que esto iva para largo. Justo cuando se acercaba a mí el capullo este, un señor como de 30 y tantos se cruzó en su camino: “a ver tío deja de armar follón y vete a tú casa, deja a la chica en paz”, le dijo de forma imperativa, ” a ver tú tío, ¿te enteras de que es mi vida? no te metas que va a haber ostias aquí”, le contestó de una forma tranquila pero potencialmente agresiva. “Sí pero estás armando follón en mi caminata de mañana, ¿te enteras? y no me mola que un pijo cómo tú esté maltratando a una chica en frente de mí”, le contesto con una determinación tajante y en tono de bronca. El chaval se vió en desventaja y aunque seguía ladrando, a la chica ya la tenía lejos y tenía no a 1 sino a toda la gama de edades posibles para la bronca, un señor de los 50s, otro de los 30s y yo de los 20s.

Todo esto pasó en unos 4 o 5 minutos, justo cuando el idiota estaba agarrando potencia nuevamente con el tío ‘de 30s’ y la chica estaba siendo calmada y consolada por la señora de la pareja ‘de 50s’ llegó la policía. Fueron más o menos unos 3 minutos desde la llamada de mi chica, y no sólo eso, llegaron 4 patrullas por los 4 puntos cardinales y todas al mismo tiempo. Mi ansiedad se puso en categoría 5 huracanada, estaba peor con tanta trulla alrededor (traía 2 porros en cartera) que por el follón del chulo ese. Bajaron como 5 agentes, 2 mujeres y 3 hombres, los conductores se quedaban en la patrulla.

El tono de la pelea se rebajó en un 70%, el gilipollas matutino se puso pálido y resultó ser perro que ladra no muerde. Totalmente apaciguado en menos de lo que canta un gallo, de las 4 patrullas sólo se quedó una, pensaron que era una pelea callejera tipo barrio bajo de L.A. o parecido.

Al dar ‘declaraciones’ los mossos nos dejaron ir y continuamos el camino. Caminando de regreso al cruce de la calle lo ví en una cabezeada y ya esaba discutiendo con uno ‘de los oficiales’, iva para largo.Mossos d’ Esquadra

Boeing 777-300. Es probable que mi madre este a punto de abordar un Boeing 777-300 de Aeroméxico, uno de los mejores aviones en la flota de la citada compañía, pueden llegar sin problemas a los 700 km/hr en velocidad cruzero, una velocidad de las que trazan esas llamativas líneas blancas en el cielo en días despejados.

Es una velocidad que también mi madre necesita para llegar a su destino, unos 10,000 km más o menos y así recibir todo el apoyo que necesita.

Desde hace dos días cayó un temporal proveniente del sur, que nos dejará la típica borrazca de 3 o 4 días con algo de viento pero sobretodo la anhelada lluvia.

Emocionalmente estoy igual que el actual estado meteorológico de la península Ibérica, pero me agradan estos días, me siento seguro y arropado. En mi mente estoy algo resentido y con un bajón que desde hace 3 semanas no me daba, ya en uno que otro desmadre me preguntaba cuando sería y el hecho de que haya sucedido me deja reconfortado, por fin me estoy conociéndo a mí mismo.

He llorado, fumado, corrido, caminado, respirado, bebido y quizás es lo que me mantiene al día. A tirar para adelante a partir de ahora, no más retrasos y lamentaciones.

Veo un resplandor.

Febrero 14, 2008

No me tardaré en explicar por que en si el suceso fué tan inesperado y tan rápido que apenas tuve tiempo de reaccionar y tomar aire para cuando estaba exhalando el aliento ya chocaba con otro.
Realmente la vida puede ser una ‘caja de chocolates’, me suena cursi pero desde que la escuché en esa pelicula de Forrest Gump es de las pocas frases asi medio filosóficas de las que me acuerdo y el día del carnaval en Gràcia no fué la excepción.
Puedo felizmente decir que a partir de ese fin de semana mi vida cambio y en todos los sentidos, aún con todas las broncas en casa el universo pudo conspirar a mi favor y traerme un poco de luz a mi vida que ya parecía algo muy parecido a Plutón.
No busques, nunca lo hagas, solo deja que te encuentren o que mas bien: deja que el mundo conspire a tu favor para que las cosas se den, tanto para mal como para bien.
Ahora las cosas cambian, me siento con los pies firmes en Barcelona como si me hubieran puesto dos placas de cemento pero con una agilidad de un guepardo. Realmente no sé cuanto dure pero es que ni siquiera pienso en el tiempo…ya nunca lo hago.

Yo mero.

Enero 30, 2008

Yo.Yo.Pongo una foto para ‘ponerle rostro’ a éste blog.

Saludos.